
¡Divinos y adorables mercadillos!
A vosotros no sé, pero a mí… perderme por los numerosos mercadillos que hay en mi región, y por toda España o fuera de ella cuando estoy de viaje, ¡me encanta! Y cuando llegan los buenos días, ¡ni os cuento! En breve, con la llegada de la primavera y de la Semana Santa –que es cuando parece ser más pululan por todas partes los mercadillos, al igual que lo hacen los champiñones en otoño, ¡estaré de lo más feliz y muy ocupada en visitarlos! Los mercadillos suelen ubicarse por regla general en lugares públicos o prestados por el propio ayuntamiento de la localidad, como por ejemplo en plazas, avenidas, aparcamientos, calles, etc.











