Ahora que llegan las vacaciones de verano muchos trabajadores cogen vacaciones, y se están un mes sin trabajar, algo realmente positivo para desconectar, pero que por otra cara trae consigo los típicos problemas de depresión post-vacacional, que se pasan cuando los niños empiezan el colegio y no hay tiempo para nada más que trabajar y la casa.
Una de las consecuencias de las vacaciones es que la salud dental empeora ligeramente, debido en gran parte a los excesos que cometemos durante estas fiestas. Y es algo normal, ya que el cuerpo es un templo y hay que cuidarlo, pero también se puede hacer una fiesta en el templo de vez en cuando.
En cualquier caso, es importante saber cuando nos estamos excediendo, porque la salud bucal de verdad es importante. No olvidemos que los dolores en la boca suelen acarrear enfermedades que de no cogerse a tiempo suelen ser muy dolorosas debido al tipo de intervención que se tiene que realizar.
Esto es algo que podemos evitar de una manera relativamente sencilla, ya que con los consejos que os vamos a dar en el artículo de hoy, la boca estará mucho mas cuidada que si no hiciéramos absolutamente nada. Además, estaremos contribuyendo a la hidratación.
No es tan difícil, y tu boca lo agradecerá
El primer paso para que nuestros dientes y encías no den problemas durante un viaje o una escapada es revisarlos antes de partir. Muchas enfermedades bucodentales presentan síntomas poco visibles a simple vista, de modo que en una exploración rutinaria se pueden detectar patologías como las caries o la gingivitis.
Esto nos permite saber cuál es nuestro estado para determinar el grado de cuidado que tenemos que tener. Si el precio es un problema para ti, te recomendamos que busques clínicas dentales con la primera visita gratuita. La Clínica Cooldent en Algeciras es una de ellas, y en ella se realizan los principales tratamientos de odontología en unas modernas instalaciones
Llevar siempre en bolsos o mochilas un kit de limpieza dental que incluya un cepillo de dientes y una pasta dentífrica, y a poder ser también un colutorio e hilo dental. No ocupa mucho espacio, y de verdad puede sacarte de más de un apuro. Además, merece la pena simplemente por el hecho de sentir el frescor de los dientes recién cepillados.
Si se ha olvidado el kit de limpieza y a la espera de comprar otro, beber mucha agua contribuye a equilibrar el pH de la boca y reducir los restos de comida, lo que ayuda a que las bacterias tengan menos combustible y produzcan menos ácido. Esta es una manera fácil de hidratarse y a la vez ayudar a tus dientes.
Los chicles sin azúcar ayudan a segregar más saliva y a retirar restos de comida, por lo que también contribuyen a neutralizar el pH. Eso sí, no deben ser un sustituto del cepillado. Comer manzanas (a mordiscos) y uvas entre horas favorece también nuestra salud dental. Ingerir un yogur de postre es una buena opción, ya que permite neutralizar los ácidos de las bacterias orales.
Cuidar la alimentación es una gran parte del cuidado de los dientes, porque gran parte de la salud de nuestra boca depende de los alimentos que tomamos. A las bacterias que originan las caries les gustan los alimentos ricos en azúcares, por lo que habría que reducir su consumo y lavar los dientes después de ingerirlos. Las bebidas carbonatadas y los zumos cítricos pueden descalcificar el esmalte de los dientes y erosionarlo.
De esta manera, se recomienda moderar el consumo de alcohol y tabaco, que manchan los dientes y favorecen la aparición de halitosis, sin olvidar que estos malos hábitos nos hacen mucho más vulnerables a las enfermedades bucodentales. Las bebidas y los alimentos fríos que tomamos para calmar el calor pueden provocar un aumento de la sensibilidad dental y producir inflamaciones de los vasos sanguíneos del interior de los dientes. Así, en estos casos, es aconsejable utilizar pasta de dientes y/o colutorios específicos para la sensibilidad dental.
Por último, el contacto con el cloro de las piscinas favorece la acumulación de sarro, puede provocar la aparición de manchas en los dientes y daña nuestras encías, por lo que es conveniente lavar la boca minuciosamente después de un día de piscina.


