La inteligencia de los inodoros

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Es muy probable que la mera idea de encontrarse con un retrete inteligente resulte inquietante. De acuerdo, en Japón es algo de uso muy habitual y nadie se queja. Al contrario, su uso es esencial en las tierras del Lejano Oriente. Sin embargo, en nuestra tierra, donde la cabezonería, la terquedad y la estrechez de miras, en según qué aspectos, nos desmarcan, la sola idea de pensar en esos retretes pone en alerta. Con total seguridad se debe al desconocimiento, puesto que un retrete, por mucho que sea inteligente, no le puede hacer mal a nadie. De hecho, siempre hace bien.

Algunas personas aseguran que, una vez que pruebas este tipo de inodoros, lo que te preguntas es a qué tenías miedo y cómo has podido pasar toda tu vida sin uno de ellos. Mientras que en Japón lo utilizan desde hace décadas y en otros países se va ganando su propio espacio, en España todavía sigue siendo un desconocido, aunque cada vez con más seguidores.

Conocer un poco más sobre lo que hace realmente este retrete, sus funciones y qué hace que cambie en el día a día de las personas que lo utilizan es una manera de adentrarnos en cómo la cultura japonesa siempre busca lo mejor para el ser humano y, en consecuencia, saber más respecto a los retretes inteligentes y dejar de sentir recelo ante ellos. Viajamos en el tiempo y nos encontramos en el año mil novecientos ochenta en Japón. Una empresa, conocida como TOTO, lanza al mercado un producto que nadie comprende, como pasa ahora en otras partes del mundo.

El nombre de este producto era “Washlet” y consistía básicamente en un asiento eléctrico con una cánula de lavado con agua. Este elemento se acoplaba directamente al inodoro y su función no era otra que la de lavar el trasero, como rezaba la frase que se pronunciaba en el anuncio del momento. Este aparato no era todavía el inodoro inteligente actual.

Un poquito de historia

En Japón los datos son contundentes; al parecer, la mayoría de los hogares cuentan con su inodoro inteligente en sus cuartos de baño. Fueron muchos los hombres de negocios japoneses que empezaron a utilizar el Washlet y, al acostumbrarse a la experiencia, lo llevaron a sus casas y oficinas, algo que podemos hacer en España si entramos en Outlets Baths, donde renovar el cuarto de baño es accesible para todos y es posible encontrar algunos de los inodoros inteligentes que hay en nuestro país.

Existe una razón muy práctica para que todo Japón adquiriera este tipo de inodoro: en muchas viviendas, este elemento se encuentra separado del cuarto de baño, por lo que no hay espacio para colocar un bidé convencional, como pasa hoy en la mayoría de las viviendas españolas, sea dicho ya de paso. Por lo que el Washlet era la solución al problema. Con el añadido de que la cultura japonesa tiene la higiene como valor fundamental.

La expansión del Washlet fue tan lenta como constante. A partir de la década de los noventa, este tipo de soluciones tan curiosas empezó a extenderse por otros mercados asiáticos, convirtiéndose en el epicentro de la producción. En Europa se tardó más, con el añadido de la tradición del bidé en países como España, Italia, Francia o Portugal. Aunque el bidé y el inodoro inteligente no son la misma cosa. De hecho, el bidé se utiliza más para lavar los pies que cualquier otra parte del cuerpo, y eso cuando se usa.

El inodoro inteligente cuenta con una cánula de lavado en el propio WC para realizar una limpieza automática tras su uso. Aunque la finalidad del bidé y de este inodoro puede ser la misma, lo cierto es que no funcionan de la misma manera. Como decimos, el bidé está en plena desaparición y se abre la veda en busca de otras opciones.

Son muchas las personas que descubren estos retretes en sus viajes o al probarlos en algún hotel que dispone de ellos. Lo que hasta hace poco parecía una rareza exótica empieza a verse como una mejora lógica.

Llegados a este punto, podemos definir el inodoro inteligente como un sanitario de última generación que se equipa con tecnología avanzada. Este tipo de dispositivos se diseñan para cumplir con las funciones básicas de un retrete y mejorar la experiencia del usuario mediante la automatización, la eficiencia y una serie de características personalizables que hacen que sea un elemento de gran comodidad.

Cuentan con una tecnología integrada; son inodoros de alta eficiencia que destacan por un bajo consumo de agua y por disponer de sistemas de limpieza optimizados, lo que hace que se conviertan en una opción ideal para aquellos hogares que buscan la sostenibilidad. Los inodoros inteligentes incluyen tecnologías integradas para mejorar su funcionalidad, como los sensores de movimiento, los asientos calefactados y el bidé incorporado. Sus funcionalidades más avanzadas incluyen una temperatura de agua ajustable, la autolimpieza y las cánulas de lavado con posición de masajeador y limpieza.

¿Qué es un inodoro inteligente o smart toilet?

Una manera sencilla de decirlo es que se trata de un sanitario que incorpora funciones de higiene, confort y automatización, algo que un inodoro convencional no ofrece. El lavado con agua templada, el secado con aire, la apertura automática, un asiento calefactado o la desodorización son algunas de las funciones que pueden integrarse en estos sanitarios, en función del modelo.

Dicho de esta manera no suena tan mal, pero se trata de la tecnología más vanguardista aplicada a una función de lo más cotidiana. Precisamente de las que repetimos cada día de forma frecuente sin pararnos a pensar en cómo hacerlas más cómodas, más higiénicas o más eficientes.

Un retrete convencional tiene una misión en su vida: recibir la evacuación de las personas.

Un inodoro inteligente automatiza y mejora cada parte del proceso natural que sigue el organismo.

Ahora bien, todos los modelos no cuentan con las mismas funciones. Podemos encontrar modelos más básicos con prestaciones esenciales como el lavado con agua templada y el asiento calefactado, y modelos con los que se obtiene una experiencia más completa.

Dentro de las funciones que pueden ofrecer estos sanitarios, podemos destacar las que siguen a continuación:

  • Apertura y cierre automáticos de la tapa cuando detecta la presencia del usuario.
  • Asiento calefactado con una temperatura regulable.
  • Limpieza con agua templada a la presión e intensidad de elección.
  • Secado con aire caliente sin que sea necesario recurrir al papel.
  • Desodorización activa del ambiente.
  • Descarga automática ajustando la cantidad de agua en función de la necesidad.
  • Autolimpieza de la cánula antes y después de cada uso.
  • Iluminación LED nocturna automática.
  • Acción espumante antisalpicaduras.

A mayor número de funciones, más completo es el modelo y más diferente es la experiencia en comparación con la que ofrece un inodoro convencional. La diferencia no estriba solo en la comodidad que ofrece; se trata de una higiene real, ahorro de recursos y mejor calidad de vida.

Existe una solución similar, pero que no es lo mismo, por lo que hay que tener cuidado en la elección. Se trata de las tapas inteligentes que, a diferencia de las tapas convencionales, son asientos que se instalan sobre el retrete y añaden algunas funciones como el lavado con agua, el asiento calefactado y en algunos casos, hasta un mando a distancia.

Este tipo de opciones está ganando popularidad, ya que ofrece una puerta de entrada al mundo de los inodoros inteligentes mucho más asequible que un inodoro completo. El problema de esta solución es que las tapas inteligentes dependen totalmente de la geometría del inodoro en el que se van a colocar. Si las medidas no encajan como es debido, la experiencia no es tan satisfactoria. La cánula queda mal posicionada, el agua no llega a donde debe y el resultado final es mediocre, de manera que no justifica ni el gasto ni las expectativas. Con el añadido de la estética que se queda en un accesorio añadido.

En definitiva, contar con un inodoro inteligente reporta beneficios en la vida cotidiana. La higiene es superior. El papel higiénico hace un trabajo que en realidad es mejorable. Frota, irrita y son muchas las ocasiones en las que hace un trabajo a medias. El agua templada a presión del inodoro inteligente permite una limpieza más precisa, suave y respetuosa con la piel. Para aquellas personas de piel sensible, que padecen hemorroides o simplemente han probado ambas opciones, la diferencia no se puede ignorar.

El confort diario que proporciona es notable desde el primer momento. El asiento calefactado, la apertura automática, el secado con aire o la luz nocturna pueden resultar detalles sin importancia hasta que dispones de ellos y pasan a formar parte de la comodidad a la que te acostumbras con facilidad.

Sin olvidar la accesibilidad, estos retretes son los mejores aliados para las personas mayores y con movilidad reducida. Uno de los beneficios más importantes y que menos se menciona es que, cuando una persona es mayor, tiene la movilidad limitada o se encuentra en recuperación, el aseo personal puede resultar incómodo o difícil, por lo que un inodoro inteligente es una excelente solución.

En resumen: un inodoro inteligente se convierte en un inodoro con ventajas.

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