Según un estudio realizado por Food Reatail, un 62% de los españoles encargan comida a domicilio con cierta frecuencia. Un 23% de la población adulta lo hace al menos una vez por semana. El delivery se ha integrado en nuestra vida.
Bien sea porque tras un largo día, después de trabajar, no nos apetece hacer la cena, o bine porque nos ha surgido un imprevisto que nos resta tiempo para meternos en la cocina, lo cierto es que el delivery es una de las primeras opciones que utilizamos para comer.
Tal es el impacto que ha tenido en la sociedad, que han emergido aplicaciones, que todos conocemos, que han visto en esta necesidad un lucrativo nicho de negocio.
El delivery se ha diversificado. Los riders ya no solo te traen la comida para llevar de tu restaurante preferido, sino que se desplazan al supermercado para hacerte esa compra de última hora que necesitabas.
El sector de población que más recurre a la comida a domicilio son los menores de 24 años. Un 73% de ellos son asiduos en utilizar aplicaciones para encargar comida a domicilio.
El 47% de los usuarios de aplicaciones de delivery encargan comida entre 1 y 3 veces al mes. Estos son datos recogidos de las aplicaciones más utilizadas, pero el fenómeno va más allá.
Este sistema de distribución de comida, que lo introdujeron las cadenas de pizzerías a finales de los años 80, se ha ido extendiendo poco a poco, especialmente en las últimas décadas. Hoy encontramos agrupaciones de restaurantes que tienen su propio servicio de comida a domicilio, al margen de las aplicaciones más conocidas.
¿Cuánto dinero mueve el delivery?
Para hacernos una idea del impacto que este fenómeno está teniendo en la sociedad no hay nada mejor que echar un vistazo al volumen de dinero que mueve anualmente.
El periódico El Economista recoge que el reparto de comida a domicilio facturó 6.780 millones de Euros en el 2024 en España. La empresa Just Eat, una de las empresas líderes del sector, prevé un aumento de negocio de 10.920 millones de euros para los próximos 4 años.
En este crecimiento influye la diversificación de la actividad. El hecho de que el reparto a domicilio haya sobrepasado la entrega de comida cocinada y se haya extendido a la compra de artículos de primera necesidad.
La red de supermercados DIA ya tiene disponibles más de 500 tiendas en toda España que llevan la compra a domicilio, encargándola por la web o por la aplicación, apoyándose en una de estas grandes empresas de delivery.
Con relación a este dato, José Luis Yzuel, presidente de la Asociación de Hostelería de España, ironiza que el delivery no compite con los restaurantes, sino con las neveras.
Por supuesto, los servicios de comida a domicilio no representan una merma ni para las tiendas ni para la hostelería. Al contrario, es servicio extra que ofrecen a sus clientes. Y que los consumidores han aceptado el sobrecoste, que en ocasiones supone, recibir la comanda en sus domicilios.
Un sector donde el delivery ha crecido especialmente es en los productos de parafarmacia. Más de 2.000 pequeños comercios de toda España que venden productos relacionados con la parafarmacia colaboran con empresas de delivery llevando sus productos a casa. Y es que este servicio representa una entrada de dinero extra para muchas tiendas y establecimientos.
Como ha sucedido con el comercio electrónico, el auge del delivery pone de manifiesto que están cambiando los hábitos de consumo de la población española. Al menos, en la forma de consumir.
Lo que más compramos.
Volvamos de nuevo a la comida. Tras consultar varias webs especializadas en el sector, te comentamos las comidas que más compramos para que nos las traigan a casa. El ranking, al menos a mí, me sorprendió al hacerlo. Es este:
- Hamburguesas Las hamburguesas son con diferencia el producto que más compramos para comer en casa. Aquí hay una variación en cuanto a la tendencia. Nos hemos vuelto más exigentes. Ya no somos tanto de comprar menús baratos en grandes cadenas de hamburgueserías. Si nos la pueden traer a domicilio, preferimos comprar hamburguesas de calidad superior. Como Dan Braga, de Alzira (Alicante) que comenta que encarga sus hamburguesas en Canibal Burguer, un restaurante de la ciudad que elabora sus propias hamburguesas con carne de vaca madurada durante 60 días, acompañada por salsas caseras de su propia creación.
- Pizza. La pizza es el segundo producto que más encargamos. Aquí ha sucedido algo parecido a lo de las hamburguesas. Preferimos pizzas 100% caseras, elaboradas con productos frescos de calidad. Tanto es así, que las pizzerías pequeñas compiten con las grandes cadenas, obligando a estas últimas a ir actualizando su oferta continuamente.
- Pastelería y bollería. Este es un dato sorprendente. Pocas personas podrían imaginarse hace unos años que la pastelería se encontraría entre los productos a domicilio más comprados. La marca Dunkin Donuts fue la primera empresa de bollería en ofrecer este servicio. Llevando sus cajas de berlinas variadas a casa de sus clientes. Detrás de ellos se han apuntado pastelerías de diferente tamaño. Desde cadenas de franquicias hasta pasteleros artesanos.
- Croquetas. Las rosticerías y los establecimientos de comida para llevar también ofrecen en muchos casos la opción de comprar comida para que te la lleven a casa. De entre los platos que más les encargan, se encuentran las croquetas. Se piden a través de aplicaciones de Delivery o por la página web del establecimiento.
- Kebab. Aunque no aparecen en todos los rankings de este tipo, los dürüm y los kebab están entre las comidas que más encargamos para que nos la traigan a casa. Su precio económico y su sabor intenso ha seducido a una buena parte de la población, no solo a los más jóvenes.
Normas para prestar el servicio de comida a domicilio.
En nuestro país, para vender comida a domicilio no basta con indicarlo en la publicidad. El establecimiento o la empresa que se encarga de la distribución deben cumplir una serie de requisitos legales. Estos son los más significativos:
- Registro Sanitario. El establecimiento debe estar inscrito en el Registro General Sanitario de Empresas Alimentarias y Alimentos (R.G.S.E.A.A.).
- Normas de higiene. Debe aplicar el sistema de Análisis de Peligros y Puntos de Control Críticos (A.P.P.C.C.) para garantizar la seguridad alimentaria en todas las fases: preparación, envasado y transporte.
- Manipuladores de alimentos. Todo el personal, tanto de cocina como de reparto, debe contar con formación en manipulación de alimentos, lo que implica conocer buenas prácticas de higiene y prevención de riesgos.
- Envasado adecuado. Este es un aspecto importante. La comida debe envasarse en recipientes seguros y homologados para uso alimentario. En envase debe mantener la temperatura de la comida, y evitar contaminaciones cruzadas.
- Transporte seguro. Los vehículos de reparto (coches, motos o bicicletas con mochilas isotérmicas) deben cumplir con las condiciones de conservación de los alimentos, garantizando frío o calor según el producto.
- Etiquetado e información al consumidor. Aunque se distribuya la comida a domicilio, es obligatorio informar sobre ingredientes, alérgenos, fecha de preparación y consumo preferente, especialmente en comidas envasadas o semielaboradas.
- Cumplimiento de la normativa laboral de los repartidores. Tras la aprobación de la Ley Rider (2021), las empresas de delivery deben contratar a los repartidores como trabajadores asalariados y no como falsos autónomos.
- Protección de datos en pedidos online. Si la empresa gestiona pedidos, debe cumplir con la Ley de Protección de Datos (RGPD), con respecto a la información que ha recabado de sus clientes para realizar la entrega
Problemas sociolaborales.
El auge del delivery, a pesar de la comodidad que ofrece a los consumidores, ha creado problemas en cuanto a la precarización de las condiciones de trabajo de los empleados y la seguridad en algunas zonas de las ciudades.
De todos es conocida la lucha que han llevado muchos empleados de empresas de delivery con respecto al abuso laboral del que eran objeto. Los empleados estaban obligados a darse de alta como falsos autónomos, asumiendo ellos los gastos de seguridad social y quedando desprotegidos frente a las acciones de la empresa.
Su lucha dio pie a que se aprobara la Ley Rider, el Real Decreto Ley 9/2021, que obligaba que las empresas que les contrataban a que los dieran de alta como trabajadores por cuenta ajena. A pesar de ese avance, los empleados de Glovo, una de las empresas más señaladas, comentan a la agencia de noticias Europa Press que sus condiciones laborales continúan siendo precarias y que la empresa ha incumplido muchos de los compromisos que suscribió cuando se acogió a la nueva ley.
A todo esto hay que añadir la apertura de cocinas industriales en los barrios de muchas ciudades, para atender la demanda de este tipo de servicio, y que ha empeorado las condiciones de tranquilidad y salubridad de los barrios.
El delivery es un avance en la mejora del servicio a los consumidores, pero requiere una regulación y un control más estricto por parte de las autoridades.


