Las firmas de auditoría y asesoría son todo un apoyo para los profesionales

Facebook
Twitter
LinkedIn

En nuestro país, las empresas de auditoría y consultoría son muy demandadas, ya que hacen un gran trabajo, especialmente para las pymes, que al final son las que están más presentes en el día a día. Se puede decir que su labor es discreta, pero tiene un gran impacto en ellas.

Una labor realmente importante

No podemos decir que aparezcan en las noticias sus tareas, pero lo cierto es que con su trabajo evitan que se produzcan quiebras, ahorrando mucho dinero y facilitando el camino del crecimiento empresarial. Además, este año, hay reformas fiscales y una digitalización obligatoria, por lo que su labor es más importante que nunca. Aquí hablamos, por ejemplo, del clásico autónomo que tiene una frutería en Sevilla, un gerente en Badalona o el propietario de una nueva empresa de logística en Vitoria. Todos estos profesionales y muchos otros encuentran en esta clase de empresas profesionales experimentadas la ayuda para que el camino empresarial sea más seguro y rentable.

Al final, los emprendores se benefician de una experiencia acumulada, análisis riguroso y un gran sentido común. Vamos a conocer más sobre ello:

La auditoría, una radiografía del estado financiero de la empresa

Este es el primero de los servicios y, como nos comentan los expertos del sector de Crowe, el más tangible. Lo que ocurre es que un equipo independiente llega al negocio por espacio de días o semanas y procede a revisar cada euro, con el fin de que se certifique que los balances van a ser fieles, limpios y listos para cualquier clase de escrutinio.

El valor real estará en lo que finalmente se descubra. Puede ocurrir que en una empresa de reparación de neumáticos en Santander que tenga diez trabajadores y el auditor vea que un 12% de los ingresos se pierden por no cobrar a tiempo la factura, algo que no es un robo, sino fruto de la desorganización.

La recomendación será que se haga un recordatorio automático por correo electrónico y SMS y en tres meses, probablemente la tesorería aumente sus ingresos. De esta forma se evitará que desde Hacienda se produzcan recargos y se ganará credibilidad. En este proceso se entrevistará al equipo para saber cómo se controlan las compras, quién se encarga de aprobar los gastos de mayor cuantía, etc. De ahí se pueden ver las mejoras a la hora de realizar los controles internos.

España tiene una morosidad elevada en el pago de facturas y las sugerencias de este tipo salvan los negocios. Los directivos dicen que luego de una auditoría se toman decisiones con datos reales, no basándose en la intuición. Un apartado que también se tiene más en cuenta es el puro aspecto humano. Aquí el auditor no es un mero inspector frío; lo que hace es conversar y entender el pulso que vive la empresa a diario.

Si, por ejemplo, en una panadería ve que los hornos tienen muchos años y que gastan demasiada energía, lo que hará será sugerir una serie de subvenciones para poder renovarlos, siendo todo ello deducible al 100%.  La auditoría, eso sí, no solamente mira atrás, sino que también piensa en el futuro, de tal forma que los números pasan a ser oportunidades.

Asesoría fiscal, aclarar el mar de normas para no tener más dudas

Otro terreno importante para muchos negocios son los impuestos. Lo que hacen este tipo de empresas es, por así decirlo, mapear el terreno, puesto que se van a calcular las bases imponibles, buscando las lagunas legales que pueda haber para calcular las deducciones o estructurar los pagos para una mayor liquidez.

Aquí, si, por ejemplo, tienes una agencia de copywriters, se puede poner en marcha colaboraciones innovadoras, ya que hay campañas digitales que pueden calificar para bonos I+D . Al final se trata de conocer las leyes a la perfección, algo que solo pueden hacer los profesionales.

En el caso particular de la facturación electrónica de 2026, puede ser de ayuda para guiar la transición, de tal forma que se encargan de elegir un software para ello, migrar los datos históricos y formar, como es necesario, a los profesionales que harán las facturas. Recordemos que la administración impone multas que pueden ascender a varios miles de euros por facturas mal realizadas.

En las exportaciones que realizan muchas empresas se pueden planificar holdings de tal forma que se difieran los impuestos. En otras empresas, se puede tener acceso a deducciones por empleo femenino, lo que puede también ser muy interesante. Un tema que puede ser clave es la personalización, siendo conscientes de que es fundamental hablar con el empresario para así saber cómo realizar estos temas. Se pueden incluso simular reformas para ver cómo podría quedar todo.

La consultoría estratégica, una herramienta para rediseñar el futuro

Lo primero que debemos saber es que la consultoría es una visión a largo plazo. Para ello hay que vigilar la empresa, observar los flujos de negocio y proponer diversas optimizaciones que se pueden realizar. Estos casos llevados a la práctica es más fácil verlos, imagínate que en una nave de Valladolid, hay camiones de la Michelín que están parados por un stock que se encuentre mal situado. Pues se diseña una nueva forma de almacenarlo. De esta forma el tiempo de carga bajará. Si vamos a un negocio más modesto, como una peluquería, pueden utilizarse apps para las citas para que así no haya retrasos.

En los entornos digitales, instalan CRM que gestiona clientes, si vamos a RRHH, se pueden realizar planes de retención para que se produzca una baja rotación. En el caso de apostar por la sostenibilidad, se pueden realizar auditorías de carbono o apostar por embalajes biodegradables que gusten a los potenciales clientes con preocupación por la ecología.

La principal fuerza que tienen es la experiencia que tienen al trabajar en casos reales. Como han visto decenas o centenares de empresas, saben lo que funciona y lo que no.

Una necesidad de integración

Se busca una combinación en la que las partes terminen por conformar el todo. La auditoría busca hallar las ineficiencias en el terreno fiscal, algo que debe resolver la consultoría, que puede aconsejar si es posible ahorrar X dinero en procesos o Y dinero en impuestos.

Todo ello puede aportar unos beneficios que son capaces de transformar los negocios. Hablamos de riesgos mínimos, ahorros reales, crecimiento acelerado y el autónomo o empresario puede verse beneficiado de una gran paz mental. Las empresas de esta forma pueden captar talento, navegar entre las posibles recesiones o innovar.

Algo que deben tener en mente a la hora de contratar los servicios de auditoría o asesoría es evaluar la experiencia, pedir casos en los que trabajaron con éxito y, en el caso de que sea necesario, exigir la formación para su equipo cuando sea necesaria.

Otro factor importante es la IA, que tanto en el presente como de cara al futuro, va a predecir muchos problemas y situaciones de índole fiscal.

Ventajas de los servicios de auditoría y consultoría

Las empresas del campo de la auditoría y la consultoría se ganaron un lugar destacado en la vida diaria de multitud de empresas, no como un gasto más, sino que son un apoyo que puede marcar de verdad diferencias.

Hablamos de una área empresarial en la que los números deben cuadrar y no se pueden tomar decisiones basándose en meras intuiciones. Recordemos que estos servicios proporcionan una serie de ventajas que pueden ir desde la tranquilidad y confianza a la hora de realizar operativas, hasta un empujón que les ayude a crecer a las empresas.

Confiar en los números

Una de las ventajas evidentes que tienen las auditorías es que sirven para ver realmente cómo se encuentra la empresa. Hay que tener en cuenta que un equipo externo a ella se encarga de repasar todas las cuentas, las facturas, así como los flujos de caja, certificando que todo se encuentre en orden.

De esta forma, uno se evita desagradables sorpresas que pueden ocurrir, tanto con las entidades bancarias como con Hacienda, permitiendo también generar credibilidad. Los empresarios que hacen balances auditados terminan viendo cómo es posible aprobar los préstamos más rápidamente y a unos tipos de interés más bajos, ya que los bancos confían más en una revisión imparcial. En los negocios, con independencia del tamaño que tengan, la transparencia es un gran valor.

La mejora de los procesos internos

Otro punto importante de mejora son las recomendaciones prácticas que permiten que la maquinaria, gracias a la cual funciona la empresa, lo haga de mejor forma. Los auditores conocen mejor los procesos de muchos negocios y se encargan de señalar eficazmente los cuellos de botella. Un control de stock más laxo puede generar pérdidas y una conciliación bancaria manual quita horas de trabajo al equipo que podrían dedicarse a otros asuntos. La implementación de esos ajustes se encarga de reducir los costes operativos en un gran porcentaje, lo que recupera la inversión en meses.

La consultoría en este sentido va un paso más allá y no se queda en los meros números; busca analizar operaciones enteras y proponer una serie de cambios concretos, como digitalizar los pedidos o reorganizar un almacén para que se aceleren los envíos. Una empresa normal, si sigue todos los pasos que le indiquen, verá cómo su eficiencia aumentará, se liberará tiempo y dinero para poder centrarse en lo fundamental, la captación de clientes y  la innovación para sus servicios o productos.

Acceso a financiación y crecimiento

Al contar con cuentas limpias y procesos optimizados, los bancos o los socios inversores ven una mayor solidez en el negocio, lo que ayuda a la concesión de créditos, avales o entradas en licitaciones públicas, en las cuales la auditoría es un requisito.

Las pequeñas y medianas empresas, que se encargan de luchar por la financiación en un mercado de mayor exigencia, ven esto como algo clave. Un informe auditado actuará como una carta de presentación, de tal forma que muestre que un negocio no es algo improvisado, hablamos de una gestión con la debida seriedad.

Con la consultoría, el crecimiento es más rápido y ayuda a que se planifique la expansión, entrando en nuevos mercados, lanzando líneas de producto, de tal forma que se puedan producir estrategias realistas, identificar oportunidades, subvenciones para la digitalización o incentivos fiscales debido a la sostenibilidad, algo que multitud de empresas desconocen.

Cumplimiento sin estrés

Las normativas fiscales y contables suelen ser un complejo laberinto, pero dichos servicios hacen que todo sea más sencillo. Una auditoría permite que todo se cumpla y se evitan multas que pueden llegar a ascender a miles de euros. En nuestro país, con grandes reformas como la facturación electrónica, disponer de expertos quita un peso de encima.

Lo que hace la consultoría es añadir valor, puesto que así la empresa se adapta a los cambios, dando como resultado que en equipo se enfoca en las ventas no en una burocracia que a menudo es farragosa.

Gestión de riesgos a largo plazo

Los consultores y auditores identifican las amenazas antes de que se produzcan, de tal forma que la empresa consigue disfrutar de una mayor resiliencia ante las crisis económicas o las pandemias que se puedan producir, lo que ayuda a la prevención de muchos peligros para la empresa.

Una visión externa imparcial

Lo que sucede es que internamente es sencillo caer en una serie de rutinas. Los auditores y consultores llegan al negocio sin sesgos y tienen la perspectiva de haberse visto inmersos en muchos casos, por lo que llegan a ver cosas que incluso los dueños del negocio pueden no ver y eso ayuda, tanto a la innovación como a la profesionalización de la empresa.

Preparación para el futuro

Está claro que en las empresas el presente es importante, pero muchas veces el futuro lo es incluso más. Por este motivo, las nuevas tecnologías en las áreas de asesoría y consultoría son fundamentales y cuanto más las utilicen estas empresas, mayores beneficios van a tener. Pensemos que ellas se encargan de convertir las complejidades a fortalezas y eso ayuda a que crezcan los negocios.

Mas al explorador