Las bebidas espirituosas en alerta ante el rechazo del alcohol

Las bebidas espirituosas en alerta ante el rechazo del alcohol

El sector de las bebidas alcohólicas, sobre todo el del vino, ha publicado recientemente su temor ante el rechazo a las bebidas alcohólicas que se está instalando en todo el mundo. Las nuevas generaciones de consumidores han entrado en una dinámica de dieta equilibrada y sana que rechaza totalmente la ingesta de alcohol, y eso incluye a las bebidas más normalizadas entre la población como la cerveza o el vino.

De este modo, el director general de la Organización Internacional del Vino, Pau Roca, asegura que la culpa de esta tendencia es de la OMS, la Organización Mundial de la Salud, por liderar un movimiento en el que el vino es considerado un producto dañino para el ser humano.

El consumidor, que cada vez está más preocupado por su salud y más sensibilizado con el cambio climático, cada vez mide más su alimentación, basando la misma en productos ecológicos y en procesados sanos, evitando así cualquier ultraprocesado y cualquier producto alcohólico.

La máquina que reduce el alcohol

Debido a ello, Pere Castells, quien trabajó más de diez años en El Bulli, ha creado una máquina que cuenta con un mecanismo que reduce el grado alcohólico de las bebidas al gusto del comensal. De este modo, podemos pedir cualquier vino de la carta de un restaurante y solicitar al mesero que reduzca en un 30% su graduación alcohólica.

Por ahora se van a fabricar 1.000 unidades de esta portentosa máquina que se venderá a un precio que rondará los 3.000 euros. Su tamaño es muy similar al de un microondas y logra reducir el alcohol de un vino de 14 a 8 grados en cinco minutos.

Sin embargo, muchos productores aseguran estar en contra del uso de este tipo de tecnología pues, tal y como nos dicen desde Bocopa, podría cambiar el sabor o la textura de sus vinos sin apenas darnos cuenta.

Ante esta afirmación, Castells asegura que el vino resultante logra mantener con mucha fidelidad las características del vino original, aunque no sea exactamente igual: “el alcohol da consistencia” reconoce “pero hemos conseguido que los cambios en el vino de origen sean mínimos”.

La pregunta ahora es ¿tendrá está máquina buena aceptación? Pues según los datos todo indica que sí pues, nuestro país es el país en el que más cerveza sin alcohol se bebe, lo que muestra un precedente de bebida alcohólica a la que se le ha eliminado el alcohol y sigue gustando a la población. ¿Pero cuál es el motivo? Pues según los expertos la clave está en nuestra costumbre de “salir de cañas” y “aperitivear”. No se trata, como en otros países, de salir a tomar unas cuantas cervezas y coger el punto alegre del alcohol, e incluso llegar a emborracharse, sino más bien de socializar con los colegas con una caña y una taña en una terraza de tu ciudad después del trabajo, por lo que esa caña no necesariamente ha de llevar alcohol.

La cerveza sin alcohol supuso en 2017 el 15 % de toda la cerveza que se bebió en España: un 3,8 % más que en 2016. Es, con bastante diferencia, el mayor porcentaje de consumo del mundo, donde la cuota de mercado de la sin no suele superar el 5 %.

Dicho esto, y pensando en que la Navidad está la vuelta de la esquina, ¿en qué casa se cenará o comerá sin vino en estas fechas? Tanto las cervezas como el vino se consumen en alta demanda durante las fiestas navideñas y eso es algo que, por ahora, está aún muy arraigado en nuestra cultura.

Sirve el vino como un profesional

Así que si en tu casa vas a seguir brindando con el vino de toda la vida, tal vez te interesaría saber cómo servir el vino a tus invitados pareciendo un auténtico sumiller.

  • No llenes la copa hasta arriba. Es mejor ir rellenando cada vez que se acabe para evitar que el caldo se caliente.
  • Pon, además, agua con gas y sin gas en la mesa, para enjuagar el paladar tras el cambio de platos es lo mejor.
  • Escoge un vino para el plato fuerte, pero también otro para el aperitivo y los postres. No hay nada mejor que acompañar el postre con un buen vino dulce.
  • Al brindar, agradece la presencia de tus invitados, señala la ocasión especial por la que os reunís, y felicita con tus mejores deseos a todos los comensales. Ese es un brindis perfecto.