Impresiones 3D: el futuro de la medicina

Impresiones 3D: el futuro de la medicina

Las impresiones 3D llevan aplicándose en medicina desde la década de los 2000, cuando se usó esta nueva tecnología para hacer implantes dentales y prótesis personalizadas.

Hay alrededor de dos docenas de procesos de impresión 3D, que pueden llevarse a cabo utilizando tecnologías diferentes de impresora, velocidades y resoluciones, y cientos de materiales. Estas tecnologías pueden crear un objeto 3D en casi cualquier forma imaginable como según se defina en un archivo de diseño asistido por ordenador (CAD).

Según Sicnova3D, expertos en la aplicación, asesoramiento y fabricación 3D, este tipo de impresoras en medicina son una herramienta de inestimable ayuda y que puede salvar vidas. Además, las distintas aplicaciones que tiene, su uso por parte del personal médico, incide en la recuperación y en la calidad de vida de los pacientes.

Aplicaciones médicas

De todas las aplicaciones que tienen las impresoras 3D las que más nos sorprenden son las aplicaciones médicas. Aunque esta tecnología se está convirtiendo en algo “cotidiano” para especialistas e investigadores, la realidad es que hay miles de personas que siguen sin conocer su tremendo potencial, y que si saben algo no va más allá de lo anecdótico.

Estas son algunas de las aplicaciones médicas de esta tecnología, cada cual más sorprendente, muchas de los cuales ya están normalizadas en la práctica y otras siguen en investigaciones:

  1. Audífonos: en este campo, la revolución empezó en 1998 y hoy en día 98% de los audífonos existente se han creado usando una reproducción 3D.
  2. En el dentista: la contribución de la impresión 3D a este campo lo ha cambiado por completo aumentando la calidad de las piezas y acelerando la producción. Esta tecnología permite obtener variedad de aplicaciones dentales, y todas con garantías. Además, se está trabajando en la posibilidad de trabajar con el escaneado del paciente, enviado los archivos CAD creados a otros especialistas, lo que facilitaría el hecho de solicitar una segunda opinión.
  3. Huesos: recientemente ha habido casos de pacientes que han necesitado una sustitución del 75% de su cráneo o un implante de mandíbula y todo ello ha sido posible gracias a impresiones creadas con material biocompatible y titanio.

Es sorprendente el caso de un bebé que nació con traqueobronquiomalacia, una anomalía congénita que se produce en uno de cada 2100 recién nacidos y que consiste en una debilidad de las paredes de la tráquea, produciendo colapsos durante la respiración o cuando tosen, y que frecuentemente se diagnostica erróneamente como asma. El Instituto de Biología Genómica de la Universidad de Michigan desarrolló una férula impresa en 3D, que fue cosida alrededor del tubo de traqueotomía de la niña para expandir sus vías respiratorias y ofrecer un soporte al crecimiento del tejido.

  1. Prótesis: nadie está a salvo de, en cualquier momento, sufrir un accidente. Cuando algo así ocurre lo primero que pensamos, por supuesto, es en recuperar la salud, pero muchas veces esto es muy difícil por el coste que ocasiona. Gracias a la impresión 3D la ortopedia avanza a pasos agigantados en los procesos productivos, disminuyendo a la vez los costes.
  2. La oreja biónica: aunque parece el título de una película de ciencia ficción es el resultado del trabajo de dos investigadores y significa un paso adelante para las personas sordas. Se trata de una oreja totalmente artificial, consistente en dispositivos electrónicos, alojados en una estructura biónica.
  3. Imprimir células madre: las células madre embrionarias son aquellas capaces de mantener su pluripotencial, es decir, de generar posteriormente las características que las diferenciarán en cualquier otro tipo de célula (óseas, cerebrales, musculares…). La impresión 3D ha permitido que un grupo de la Universidad escocesa Heriot Watt produzca racimos de células madre.
  4. Vasos sanguíneos: investigadores de la Universidad de Pensilvania y el Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) han descubierto un modo de imprimir vasos sanguíneos, usando azúcar como “tinta” en una impresora RepRap.
  5. Una nueva piel: los injertos de piel llevan tiempo formando parte de los procedimientos médicos, siendo uno de los más dolorosos, ya que se cogen fragmentos de piel sana para cubrir las zonas dañadas. Usando una impresora 3D y la tecnología de células madre, cuatro estudiantes de la Universidad de Leiden (Holanda) han desarrollado un proceso que permite crear células madre a partir de células ya diferenciadas.
  6. Órganos: aunque se trata de un proyecto a largo plazo, ya se están llevando a cabo impresiones de células que pertenecen a diferentes órganos. El Instituto Wake Forest trabaja de hecho específicamente en la medicina regenerativa, con diferentes tipos de tejidos: vejiga, cartílago, tráquea, corazón, etc.

La impresión 3D en España

El principal reto al que se enfrenta esta tecnología en nuestro país es la demanda de profesionales y la implantación de esta tecnología sanitaria en las universidades. Es por ello que se demanda una mayor inversión y formación para los profesionales sanitarios.

La implantación de esta tecnología en los hospitales públicos ya está marcha y se han formado grupos de trabajo. El uso de esta tecnología supone una mejora en la atención sanitaria, un ahorro de costes y de duración en operaciones largas, una objetivación de las intervenciones quirúrgicas, de manera que los implantes se adapten completamente a la estructura del paciente. En definitiva, supone un paso más hacia la medicina personalizada.