A todos nos suena este término: osteópata y osteopatía. Aunque es muy probable que no se tenga muy claro en qué consisten estos tratamientos y cuál es la labor de este profesional, vinculado con la fisioterapia en la mayoría de ocasiones. Puesto que cada vez es más frecuente encontrar clínicas que proporcionen este tipo de servicio, vamos a conocer con mayor detenimiento en qué consiste la osteopatía. Ese método terapéutico, fundamentado en el contacto manual, permite obtener un diagnóstico y establecer un tratamiento para el paciente.
La osteopatía se centra en la manipulación vertebral y articular, si procede, mediante lo que se conoce como tratamiento manipulativo osteopático o TMO. Un tipo de medicina tradicional que respeta la relación existente entre el cuerpo, la mente y el espíritu. Dentro de esta línea y con la finalidad de devolver a las estructuras anatómicas sus funciones cuando se encuentran afectadas, trata los problemas de carácter mecánico que adolecen al cuerpo, restando bienestar al paciente.
Cuando se padece dolor crónico en las articulaciones o se ha sufrido una lesión, la osteopatía se convierte en una opción de tratamiento no invasivo, capaz de ayudar a aliviar el dolor y recuperarse con mayor rapidez. Existen diferentes tipos de osteopatía, así como lesiones muy comunes que pueden tratarse a través de ella. Aporta beneficios, al mismo tiempo que puede tener algunas contraindicaciones a tener en cuenta, por lo que vamos a tratar de descubrir, en este artículo, todo lo que la osteopatía puede hacer por mejorar la salud de las personas.
Basándose en la idea de que el cuerpo tiene la capacidad innata de sanarse a sí mismo, los osteópatas recurren a técnicas manuales suaves para tratar una amplia variedad de problemas que afectan a los músculos y huesos. Lesiones deportivas, dolor de espalda, artritis y molestias en el cuello son los más habituales.
¿Qué es la osteopatía?
Eso hemos averiguado en la Clínica López Corcuera Fisioterapia y Osteopatía, dedicados a cuidar la salud de sus pacientes, con una atención especializada en estas ramas de la medicina. Como nos explican, la osteopatía es una forma de medicina alternativa, enfocada en el tratamiento de los trastornos musculoesqueléticos y otros problemas de salud, utilizando técnicas manuales. Basándose en el hecho de que el cuerpo tiene capacidad para curarse a sí mismo y los sistemas que lo componen se encuentran interrelacionados, los osteópatas utilizan una combinación de técnicas de manipulación, estiramientos y movimientos suaves, con los que se restauran el equilibrio y la salud.
Existen diferentes tipos de osteopatía, cada uno de ellos enfocado a un aspecto concreto y utilizando técnicas ligeramente diferentes. Siendo algunos de los más comunes la osteopatía estructural, la osteopatía visceral y la osteopatía craneal. Cada enfoque se utiliza en función de las necesidades de cada paciente, pudiendo combinarse para obtener mejores resultados.
Recurrir a la osteopatía resulta muy eficaz a la hora de tratar diversas lesiones musculoesqueléticas, siendo algunas de las más habituales y tratadas las siguientes:
- Lesiones deportivas, donde la osteopatía ayuda en el tratamiento de esguinces, distensiones, tendinitis y desgarros musculares, a consecuencia de la práctica de deportes. Los osteópatas trabajan para reducir la inflamación producida, aliviar el dolor y recuperar la funcionalidad normal.
- Dolor de espalda, una queja habitual dentro de la osteopatía que puede proporcionar alivio en la mayoría de los casos. Los osteópatas recurren a técnicas de manipulación, reduciendo la tensión muscular, mejorando la alineación de la columna vertebral y restaurando el equilibrio de los tejidos.
- Artritis, donde la osteopatía puede resultar beneficiosa a la hora de aliviar el dolor, mejorar la movilidad y reducir la rigidez de las articulaciones. Los osteópatas mejoran la circulación sanguínea y promueven la de las zonas afectadas.
- Malestar en el cuello, causado por diversos factores, como una lesión, el estrés o malas posturas. Con la osteopatía, se puede aliviar el malestar mediante técnicas de manipulación suaves, reduciendo la tensión y mejorando la movilidad.
Todo esto supone una serie de beneficios para quienes persiguen un enfoque natural del tratamiento de sus lesiones a nivel musculoesquelético. Algunos de esos beneficios son:
- Alivio del dolor, ya que la osteopatía ayuda a aliviarlo en diversas zonas del cuerpo, entre las que se incluyen la espalda, el cuello, las articulaciones y los músculos. Los osteópatas recurren a técnicas manuales suaves para reducir la inflamación, liberar la tensión y promover la circulación.
- Aumento de la movilidad, lo que resulta beneficioso cuando se sufre una lesión o se padecen problemas de movilidad a causa de condiciones crónicas como la artritis.
- Mejora de la circulación sanguínea. Aspecto muy beneficioso para curar lesiones y promover la salud en general. Un mejor flujo sanguíneo ayuda a llevar nutrientes y oxígeno a los tejidos afectados, lo que supone que el proceso de curación se acelere.
- Reducción del estrés y la tensión. La osteopatía no trata únicamente el cuerpo físico; tiene en cuenta el bienestar mental y emocional. Los profesionales de la osteopatía utilizan técnicas de relajación y liberación del estrés, de manera que ayudan a que se reduzca la tensión acumulada en el cuerpo, promoviendo la relajación general.
La osteopatía proporciona, como hemos visto, una serie de beneficios. Sobre todo, en aquellas personas que buscan un enfoque natural y no invasivo a la hora de tratar sus lesiones musculoesqueléticas. No obstante, hay que tener en cuenta que se trata de unos tratamientos que no siempre son adecuados, por lo que hay que tener presentes las contraindicaciones existentes antes de someterse a un tratamiento.
Contraindicaciones y tratamientos
Recordemos que la osteopatía es, por lo general, segura y eficaz. Aunque, como todo en esta vida, existen algunos puntos negativos a tener en cuenta antes de iniciar cualquier tratamiento. En el caso de padecer una fractura ósea, es fundamental consultar primero al médico, antes de recibir un tratamiento osteopático. En función de la gravedad de la lesión y la ubicación de la fractura, la manipulación osteopática podría empeorarla.
Cuando existe una infección activa en la zona a tratar, igualmente, hay que consultar con un profesional de la medicina. Una manipulación por parte del osteópata puede aumentar el riesgo de que se propague la infección o empeore la sintomatología.
Durante el embarazo, conviene informar al osteópata, puesto que, aun siendo segura durante esta etapa, es fundamental que el profesional adapte su técnica y evite ciertas áreas, para garantizar la seguridad de madre y bebé.
Las personas que padecen enfermedades graves, como cáncer, trastornos del sistema inmunológico o enfermedades cardiovasculares, deben consultar con el médico, ya que la manipulación osteopática puede ser inapropiada o requerir un enfoque más suave.
De manera que siempre es conveniente consultar con un profesional cualificado para determinar que los tratamientos de osteopatía son adecuados.
Como ya hemos comentado, los osteópatas cuentan con varias técnicas y tratamientos a la hora de abordar las lesiones de carácter musculoesquelético y mejorar la salud en general. Las técnicas más comunes a las que recurren los osteópatas son:
- Manipulación estructural, técnica que implica movimientos rápidos y precisos para corregir la alineación de las articulaciones, mejorando la función biomecánica del cuerpo. La manipulación estructural se utiliza a la hora de tratar problemas de columna vertebral y en las articulaciones.
- Liberación miofascial, una técnica que requiere la aplicación de presión y estiramientos suaves en los tejidos blandos del cuerpo, liberando la tensión acumulada y restaurando la movilidad. La liberación miofascial es de gran efectividad cuando se tratan problemas musculares y en los tejidos blandos.
- Técnicas de estiramiento. Los osteópatas recurren a diversas técnicas de estiramiento, con la finalidad de que se mejore la flexibilidad y movilidad de los músculos y articulaciones. Estos estiramientos ayudan a que se reduzcan la rigidez y el dolor, mejorando la funcionalidad general del cuerpo.
- Movilización visceral. Esta técnica implica una manipulación suave de los órganos internos, mejorando la función y movilidad. Con la movilización visceral, se pueden beneficiar las personas que sufren problemas digestivos, respiratorios o trastornos relacionados con los órganos internos.
Conviene destacar que cada osteópata debe evaluar la condición y necesidades particulares de cada paciente, con la finalidad de determinar las técnicas y tratamientos adecuados en cada caso. Cada sesión de osteopatía debe adaptarse a las necesidades y tolerancia de cada paciente, por lo que se pueden incluir las diferentes técnicas.
A la hora de encontrar un buen profesional de la osteopatía, puede ser interesante pedir recomendaciones y no acudir al primero que aparezca. Debe tratarse de un profesional cualificado y con experiencia, por lo que preguntar a amigos, familiares o el médico de confianza puede ayudar a encontrar al profesional más adecuado. Existen muchas referencias en la red, como todos sabemos, lo que ayuda a la hora de encontrar profesionales por la zona que más interese, además de conocer su experiencia y las opiniones de sus pacientes.
De cualquier modo, si el profesional es recomendado por conocidos o médicos o se encuentra a través de la red, es imprescindible verificar sus credenciales y experiencia antes de que se empiece el tratamiento. Como cualquier profesional de la salud, los osteópatas deben encontrarse en posesión de la titulación pertinente y contar con los conocimientos necesarios para poder realizar los tratamientos.


