Remodelar nuestra propiedad sin perder la cabeza

Remodelar nuestra propiedad sin perder la cabeza

Muy pocas veces al comprar una propiedad la recibimos exactamente como la soñamos, mucho o poco, hay que hacer un trabajo para dejarla a nuestro pleno gusto. El problema es que para realizar una remodelación, hay que tener, no solo dinero, sino una paciencia infinita. Es por ello que Cerámica para Arquitectura, nos da algunos consejos a seguir para que la remodelación no se lleve la poca cordura que nos queda y que salgamos exitosos de esa aventura llena de escombros.

Planifica eficientemente

Una remodelación siempre será complicada, es por ello que antes de tomar cualquier decisión debes planificar eficientemente. Lo primero es trabajar a fondo el presupuesto, ya que partiendo de allí, es que podrás definir hasta dónde puedes llegar con los cambios que quieres hacer o por lo menos delimitar lo que puedes o no sacrificar, según tus necesidades. Asegúrate de tener varias opciones de presupuesto en los que no solamente estés contando como un factor el dinero, sino el tiempo que se llevará y los materiales.

Mantente fiel al plan aprobado inicialmente

No hay nada peor al realizar una remodelación, que cambiar de opinión en el último momento. Poner una pared que no estaba planificada o por el contrario, eliminar algo que no tenías previsto, puede incrementar drásticamente el presupuesto no solamente en mano de obra, sino también en materiales. Asegúrate de estar conforme con lo que deseas hacer antes de comenzar, así te ahorrarás dolores de cabeza.

Atento a las instalaciones de luz, agua y gas

Recuerda que si vas a derrumbar paredes, las tuberías y cableado interno pueden verse afectados. Asegúrate de contar con un plano de la propiedad que te indique dónde se encuentran esos puntos, de forma que estén contemplados en la remodelación. Así te evitas que en el momento de la verdad, se presenten inconvenientes que puedan retrasar los trabajos en la obra y también un aumento en el presupuesto inicial.

O por el contrario, estudia la posibilidad de cambiar o de mejorar las instalaciones que tienes. Si es una propiedad muy vieja, seguramente tengas problemas de ese tipo, así que no estaría mal que un especialista te diga si es necesario realizar algún trabajo, de forma que la remodelación sea integral, y así no tengas que hacer los trabajos de forma independiente.

Abre tu mente

Tal vez no estés muy de acuerdo con derrumbar esa pared, pero capaz para las necesidades de la remodelación, sea necesario. Lo mejor que puedes hacer es adaptarte a las nuevas corrientes de diseño, por lo que debes abrir tu mente a las propuestas que te permitirán tener espacios más modernos que no solo te hagan la vida más fácil, sino que además le den mayor valor a tu propiedad.

Conversa con personas que ya hayan pasado por la experiencia

Remodelar, renovar o restaurar una propiedad, es como saltar al vacío. Es por eso que conversar con personas que te cuenten su experiencia, puede ayudarte a tomar las mejores decisiones al respecto. También pueden ayudarte con proveedores o con los encargados de realizar los trabajos en sus hogares u oficinas, de forma que la búsqueda de presupuestos sea más sencilla.

Ten paciencia

El ejemplo de un salto al vacío, vuelve a ser relevante en este sentido. Y es que al comenzar a realizar trabajos de remodelación, renovación o restauración, pueden ocurrir mil cosas. Los tiempos se pueden ver alterados por situaciones con las que nadie estaba contando, puede que luego de derrumbar una pared, tengamos que derrumbar otra porque era muy débil o porque tenía un punto de agua con el que no estábamos contando.

Pueden pasar muchas cosas que se escapan de nuestro control. Es por ello que hay que comenzar los trabajos con la mente en calma y sabiendo que puede todo salir como lo habíamos pensado, o puede que salga todo al revés, lo importante es que no perdamos nunca la tranquilidad y que sepamos gestionar los cambios, sin que el estrés nos consuma.

Ten una reserva monetaria en caso de emergencia

Realizar este tipo de trabajos, es costoso, por eso en un punto anterior hablamos sobre la importancia de presupuestar efectivamente. Sin embargo, las sorpresas existen y generan siempre un gasto imprevisto. Asegúrate de presupuestar lo que necesites de primera instancia, pero ten una reserva monetaria a la mano, en caso de que se necesite invertir en otras cosas.

Este presupuesto extra, si no se toca, pues mucho mejor. Pero lo ideal es tenerlo porque nadie sabe con certeza lo que ocurre con trabajos así, y prevenir esto, puede evitar que la obra quede a la mitad, por algún problema que surgió de la nada.

Con estos consejos, la aventura de remodelar, renovar o restaurar nuestro hogar o lugar de trabajo, debería hacerse más sencilla. Sin embargo, sabemos que nunca es fácil y decir lo contrario, sería mentir. Es por ello que nuestra intención es facilitar un proceso que nunca es sencillo o cómodo, pero que dependiendo de cómo se afronte, puede ser más o menos problemático.