Piscinas de agua salada, más económicas y ecológicas

Piscinas de agua salada, más económicas y ecológicas

Las piscinas de agua salada están súper de moda en la actualidad, y no es de extrañar, ya que supone ciertas ventajas frente a otros sistemas, como la cloración química. Para empezar, la sal marina es mucho más segura y mucho más barata que el cloro. Además, el cloro tiende a irritar los ojos y la piel, por lo que muchas personas han decidido sustituirlo por la sal, mucho más natural y respetuosa con el cuerpo humano.

La piscina de agua salada, se presenta como la solución ideal para todas aquellas personas sensibles a la presencia de cloro, pero también para esas que simplemente, están más que aburridas de pasarse la vida comprando cloro, con el consecuente gasto de tiempo y de dinero.

¿Cómo funcionan las piscinas salada?

Pues bien, a diferencia de una piscina convencional, el cloro no se aplica directamente en la piscina, sino que el cloro es generado por la acción de la sal. Es decir, la sal, actúa a modo de clorador salino, que son dispositivos que se integran en el sistema de filtrado, y por electrólisis, se genera cloro, que una vez disuelto en el agua, procede a su desinfección.

Además de suponer un ahorro de tiempo y dinero, un clorador salino también es ecológico, ya que contribuye al cuidado del medio ambiente, ya que una vez descompuesto el hipoclorito, éste se vuelve a convertir en sal.

En cuanto al nivel de sal que se encuentra en las piscinas de agua salada, debemos aclarar, que no tiene nada que ver con el que se concentra en el agua de mar, de hecho, no tiene ni una décima parte, y el tipo de sal, es el mismo que puedes utilizar en tu casa, para realzar el sabor de los alimentos. El tipo de sal que distribuye Humanes Guillén Eurosal S.L, una empresa familiar de larga tradición en la fabricación y extracción de sal y salmuera de manantial en Andalucía, que cuenta con  un manantial natural situado en la carretera de Puente Genil-Montalban, donde se produce sal y salmuera de manera artesanal con agua de su propio manantial, y que se caracteriza por tener una excelente calidad y gran pureza, de la que se conocen infinidad de usos y aplicaciones. Además de ofrecer una sal sin refinar de gran calidad, Eurosal lleva su producción a cualquier destino del territorio peninsular, ofreciendo un esmerado servicio puerta a puerta y uno de los precios de venta de sal más competitivos del mercado. Así pues, se han convertido en una de las mejores compañías del sector, distribuyendo tanto a particulares como a empresas. En el proceso de producción de sal, esta empresa, que cuenta con la mayor salina del interior de Andalucía, utiliza agua de manantial salino, que se acumula y distribuye por diferentes piscinas donde el sol y el aire hacen el resto para ofrecer una sal marina sin refinar extraordinaria, y tiene distintas aplicaciones, como la alimentación, descalcificador, sal industrial, sal para carretera, sal para piscinas, etc…

Las salinas son yacimientos, o instalaciones destinadas a la extracción de sal, procedente del agua salada, que se deja evaporar hasta que se obtiene la sal, y posteriormente se seca y se recoge para, finalmente venderla, y pueden encontrarse tanto en el interior o en la costa, y las españolas, son consideradas como las mejores de Europa. Las de interior, utilizan manantiales de agua salada, ya que el agua atraviesa depósitos de sal subterráneos, como Eurosal, mientras que las de la costa, usan el agua del mar, aprovechando los terrenos llanos, al nivel del mar o marismas. Por el contrario, en las de interior, al no disponer de un terreno llano, es necesario construir acueductos sobre el terreno.

Las ventajas

  • En primer lugar, son más económicas, ya que evita tener que estar constantemente utilizando productos, por lo general, caros, para mantener la piscina limpia. Además, supone una reducción del tiempo y esfuerzo empleado para hacerlo. El coste es muy bajo, ya que aunque se añada más sal a la piscina, la cantidad de sal será la misma.
  • Se evitan errores innecesarios que podría poner en riesgo la seguridad de la piscina, como por ejemplo, el uso excesivo de cloro.
  • A diferencia del cloro, el agua salada no irrita los ojos, ya que está contenida en proporciones muy bajas.