Arreglar un coche roto o comprar uno nuevo

Arreglar un coche roto o comprar uno nuevo

Dicen que ya no hay crisis, pero la mayor parte de la población ni se ha dado cuenta, y los que no están igual que hace un par de años, están todavía peor. Hay más trabajo, sí, pero precario, y así no hay forma de salir adelante. El cinturón sigue apretado en los hogares españoles, que hacen auténticas maravillas para llegar a fin de mes. Y lo peor es cuando llega un contratiempo. Una avería en el hogar, una reforma urgente o el coche, que va y se rompe en el peor de los momentos. Algunas cosas se pueden ir dejando de lado, para más adelante. Pero otras urge arreglarlas, porque son de la máxima necesidad.

Las personas que trabajan con su propio vehículo, son las que más sufren esta clase de imprevistos, porque si no lo solucionan rápidamente, no pueden trabajar. Comprar un coche o una furgo nueva no es precisamente barato, ni nuevo, ni de segunda mano. Y lo que está claro es que no pueden pasar más de un día sin su medio de vida. Así que, en estos casos, las persona afectadas recurren a la financiación para poder comprarse otro vehículo, lo que supone estar pagando una cuota durante un montón de años, y sumarla al resto de deudas que van acumulando.

¿Merece la pena arreglar un coche averiado?

Cada vez que alguien tiene una avería importante en su coche, lo primero que le dicen casi todos, es que no merece la pena arreglarlo, que es mejor comprar uno nuevo, que si al final sale más caro, y tal y cual. Pero no es cierto en la mayor parte de los casos. Además, de comprarte un coche, ya mejor que fuese uno eléctrico, algo que solo está al alcance de unos pocos privilegiados, por el momento.

No sé si conoces a alguien que haya pagado por arreglar una avería que por comprar un coche nuevo de las mismas características, desde luego yo no. Suena un poco a cuento, ¿no crees?

A ver, es cierto que algunas reparaciones pueden salir muy caras, pero no tanto como comprar el mismo coche o similar. Si un vehículo tiene una avería cuyo arreglo supone un gasto de 5000 euros, pero el precio del coche nuevo en el mercado es de unos 35.000, no veo yo el ahorro por ninguna parte. Repararlo supone 30.000 euros menos, que no es ninguna broma.

Eso de que lo barato sale caro, es muy cierto, no será yo la que te lo niegue, pero cuando no puedes pagar lo caro, no tienes más remedio que recurrir a lo barato. Ahora bien, si te puedes permitir comprarte un coche nuevecito del trinque, pues adelante.

Cambiar solo la pieza dañada, te va a permitir ahorrar un montón de pasta, pero es importante, llegado el momento, poder contar con todos los detalles, es decir, saber qué es lo que realmente está estropeado y hay que reparar o cambiar. Si se trata de un concesionario oficial, su política es cambiar y no arreglar. Si la pieza es cara, la reparación no será nada barata, teniendo en cuenta que además hay que pagar la mano de obra.

Cambiar un motor o una caja de cambio de un Mercedes en el concesionario oficial, puede salir muy caro. Es preferible recurrir a un taller mecánico de toda la vida, o a un desguace. En Desguaces la rueda (DLR), están especializados en motores Mercedes, tanto de furgonetas de segunda mano como reconstruidas, turismos o todoterrenos, diésel o de gasolina. Y si no lo encuentras allí, te reconstruyen uno especialmente para ti. Pero seguro que en su amplio stock habrá lo que necesitas, alargando la vida útil de tu vehículo, de forma totalmente segura, gracias a su responsabilidad y a sus más de 40 años de experiencia en el sector. No hay duda, en la actualidad, es la mejor opción. Y si es necesario, también pueden asesorarte en la tasación de tu vehículo siniestrado o averiado.

Durante mucho tiempo, no gozaron de buena reputación, pero los talleres mecánicos de siempre, los de tu barrio, con esos profesionales rudos y grasientos, esos sí que saben. Y en menos que canta un gallo, tu coche está listo, como nuevecito. Eso sí, asegúrate que es un taller de confianza. Pregunta a tus amistades o compis de curro por su taller de toda la vida, compara y decide. Pregunta en distintos talleres, que hagan un diagnóstico y que te den un presupuesto. Si encuentras la pieza tú mism@, puedes llevarla al taller y pagar solo la mano de obra.