Los niños adictos a las nuevas tecnologías aumentan en España

Los niños adictos a las nuevas tecnologías aumentan en España

Son muchas las alarmas ante posibles adicciones a nuevas tecnologías las que llevan saltando desde hace un par de años con respecto a la población infantil y juvenil sobre todo. Por un lado, el uso desmedido de estas tecnologías en niños demasiado pequeños puede traer consigo graves problemas y, por otro, para algunos adolescentes es una especie de droga a la que se vuelven adictos prácticamente sin darnos cuenta. La pregunta es, ¿estamos haciendo bien las cosas?

La experta psicoterapeuta Maribel Paz asegura que la clave está en la información que se da a los padres y tutores pues, muchos de ellos, desconocen las consecuencias de dar un móvil demasiado pronto a un niño y de ahí empieza a devenir todo el problema. La información y prevención es la clave de todo. ¿Pero hay salida cuando el daño ya está hecho? Paz nos asegura que sí, “la terapia infantil y adolescente enfocada a esta patología puede ser de vital importancia en algunos casos y es mejor arrancar el problema de raíz cuanto antes”.

¿Cómo se maneja desde el punto de vista de la psicología? Cada vez más es necesario conocer sobre el tema para educar a los niños de hoy. Ellos necesitan ejemplos tangibles de autodominio y perseverancia para alcanzar sus logros, no basta con distraerlos con un smartphone cargado de juegos porque son distraen cerebros aburridos, inactivos y pasivos. El cerebro humano está diseñado para tomar decisiones y resolver problemas en todo momento, por lo tanto, frente a la inactividad o poca comunicación puede “engancharse” fácilmente con los problemas no reales, que requieren menor esfuerzo y concentración provocando una sensación gratificante de ejercicio mental que evade la sensación de aburrimiento.

La realidad es que la mejor cura es una buena prevención, casi como con todo en esta vida, y para eso debemos entender cómo afecta la tecnología a los niños con el fin de comprender lo importante que es saber manejar ciertas situaciones antes de que nos vengan grandes.

La tecnología y los niños

Trastornos de conducta, irritabilidad, falta de relaciones sociales, carencias afectivas… Internet, ese gran medio de comunicación masivo que  ha mejorado nuestra calidad de vida notablemente en muchos sentidos, puede ser un arma verdaderamente afilada en las manos equivocadas, sobre todo cuando esas manos son infantiles. Los cambios físicos y psicológicos propios de la adolescencia y su fragilidad emocional, hacen que los menores busquen la seguridad que les falta dentro de sí mismos en las tecnologías por eso los jóvenes son más vulnerables, aunque no los únicos.

Según las últimas estadísticas, casi la mitad de la población menor de 14 años dispone de teléfono móvil personal, y eso a pesar de que los expertos aconsejan que el momento idóneo para regalar este tipo de tecnología a un adolescente ha de retrasarse lo máximo posible pues existe un altísimo porcentaje de adicción en este caso

Ahora bien, ¿cuándo debemos hacer saltar las alarmas con nuestros hijos? Puede parecer una perogullada pero en un 80% de los casos en los que los niños empiezan a mostrar demasiado interés por los móviles y PC´s sus estudios empiezan a notar las consecuencias, tanto en resultados como en comportamiento dentro del aula, e Internet se convierte en algo prioritario: una bajada en los resultados escolares es consecuencia directa de la adicción a internet con una pérdida parcial o total de rendimiento en los estudios.

Debido a ello, puede ser primordial controlar internet en casa. Poner el ordenador en una zona común para controlar cómo utiliza el PC y cuántas horas lo hace puede reducir notablemente las posibilidades de que el niño acabe con una adicción incontrolable y además los padres regularan el contenido al que accede. Algunos consejos:

  • controlar y limitar el uso, instaurar normas y horarios de consumo (diario, semanal, fines de semana…)
  • mejorar la comunicación dentro de las familias, para mejorar la relación entre los miembros y la salud psicológica de todos. Compartir momentos, situaciones, experiencias, que todos participen de la televisión, programas de éxito…
  • conocer el tipo de videojuegos que usan nuestros hijos y si los contenidos son adecuados es casi obligatorio casi como conocer las películas que les gustan o sus amigos del día a día.
  • que no nos vean a los mayores con el teléfono o las redes, o el ordenador todos los días, y a todas horas, es clave para que aprendan que de verdad el uso es limitado y debe estar controlado.