Los motivos del cese de la licencia de Uber en Londres

Los motivos del cese de la licencia de Uber en Londres

Las aplicaciones de transporte colectivo llevan funcionando desde 2012 en diferentes ciudades, entre ellas Londres. Las aplicaciones como Uber o Cabify han aterrizado para hacer competencia al sector del taxi, que durante mucho tiempo ha tenido el monopolio del transporte privado de personas.

Pero esto ha cambiado gracias a que se ha popularizado este servicio, y se ha hecho de la manera más fácil posible, utilizando el smartphone. Ya no tenemos por qué estar esperando a que pase un taxi en hora punta, cosa bastante difícil. Ahora podemos solicitar que un coche nos recoja y nos lleve directamente hasta nuestro destino.

El sector del taxi se ha quejado de muchas maneras, de manera amistosa y con violencia. En España se han vivido verdaderos sucesos impensables como la quema de coches y el maltrato a conductores de las aplicaciones de transporte colectivo. Esto ha sido una reacción desmesurada por una situación que los conductores ni las empresas pueden controlar.

Nos referimos a las licencias VTC, que son las que corresponden a los vehículos privados y que son utilizadas por Uber, Cabify y demás empresas de transporte privado de personas. Los taxistas se quejan de que las licencias que se han otorgado están por encima del límite, y pide que se retire el exceso, lo que supondría dejar sin trabajo a muchos trabajadores.

La cuestión es que Uber no copa todas las licencias VTC, sino que existen empresas que también trabajan con el transporte privado de personas. En este sentido la empresa Travel Car destaca por ser experto en el alquiler de coches con chófer en Madrid, adaptando el alquiler del vehículo al tiempo necesitado, y con la garantía de ser llevados por chóferes profesionales.

Llegamos al punto de conexión con lo sucedido en Londres esta misma semana, y es que el ayuntamiento de la ciudad ha decidido no prorrogar la licencia de Uber. Esto supondría dejar en la calle a casi 40.000 trabajadores, y todo gracias a la presión del sector del taxi tradicional, que ha presionado para perjudicar a su competidor.

Las razones de la denegación de la prórroga

El ayuntamiento ha puesto como principal razón que Uber no está preparada para realizar su trabajo y que es un peligro para los trabajadores. Esta situación viene dada debido a un requerimiento a Uber por parte Transport for London (el organismo que regula el transporte público en Londres) para que mejorara sus prácticas si quería seguir trabajando en Londres.

TfL ha acusado a Uber de congestionar las ciudades, de no comprobar los antecedentes criminales y de ser la causa de los accidentes de tráfico en la ciudad. Pero la verdad es que la situación es complicada para TfL, quienes están presionados por los taxis tradicionales que se han adaptado tarde a las necesidades tecnológicas, y además sus precios son un 30% más caros.

Imaginar Londres sin los coches de Uber es complicado, ya que se ha vuelto un uso habitual para los ciudadanos que requieren de transportes privados. La sociedad no está de acuerdo, y ya hay más de 700.000 firmas para convencer a las autoridades de que quieren que Uber siga trabajando.

Para finalizar diremos que Uber podrá seguir trabajando hasta finales de este mes, cuando tendrá que dejar su actividad. Pero los recursos ya están en marcha, y el tiempo dirá quien gana y quien pierde en la guerra por el transporte privado de personas.