La seguridad es lo más importante en una construcción

La seguridad es lo más importante en una construcción

Hace algunos años el sector de la construcción en nuestro país era uno de los pilares fundamentales puesto que como sabéis, llegamos a tener un boom en la construcción que generaba cientos de puestos de trabajo y movía cifras de dinero desorbitadas pero que finalmente acabó estallando y llevándose por delante miles de puestos de trabajo de los que hoy en día todavía no hemos conseguido recuperarnos.  En esos tiempos de bonanza monetaria en ocasiones se descuidaba la seguridad primando la celeridad para terminar las obras cuanto antes y así comenzar otras, cosa que hoy en día y por suerte ya no sucede, en gran medida por la formación que compañías como Soluciones Técnicas nos ofertan para que todos los trabajadores de la construcción conozcan de primera mano los riesgos y la seguridad necesaria para desempeñar correctamente sus funciones.

Os lo hemos adelantado y ahora os lo desgranaremos con más detalle y es que la seguridad siempre es importante pero en el sector en el que nos centramos, el de la construcción lo es más si cabe puesto que muchas veces se trabaja en altura y cualquier error desde varios metros del nivel del suelo puede llegar a ser mortal y aunque lejos quedan ya aquellos tiempos en los que los obreros de edificios como el Empire State se colgaban de las vigas que había en las grúas para comer el bocata a más de un ciento de metros del suelo, a día de hoy sigue habiendo puntos en los que mejorar.

Es cierto que llevamos ya unos años mejorando por suerte la cifra de fallecidos en la construcción, pero quizá sea esto, que los trabajadores van cogiendo confianza en estas buenas cifras lo que está provocando que, en el caso de los accidentes leves, esta cifra esté aumentando y es que durante el pasado año 2017 ha habido más de doscientos respecto al periodo de 2016. Esta tendencia, tal y como os hemos mencionado quizá se deba a la confianza por parte de los trabajadores así que a continuación os mostraremos algunas de las medidas de seguridad más habituales que debemos de usar siempre que la ocasión lo requiera para que durante la acción de nuestro trabajo, estemos a salvo o al menos consigamos minimizar al máximo posible el riesgo de sufrir un accidente y por consiguiente no cometamos una negligencia por no aplicar lo escrito en la ley de prevención de riesgos laborales.

Si trabajamos a grandes alturas debemos tener en cuenta que en las fachadas del edificio en cuestión montemos una serie de redes de seguridad en función de la altura por la alguno de los trabajadores se precipitase por un descuido, estas redes amortiguarían su caída y todo quedaría en un mero susto. Además, antes de estas redes, sería conveniente instalar una fila de barandillas desmontables de tal forma que nos protejan mientras construimos pero que a su vez luego sean fáciles de retirar una vez estén montadas las paredes, así como en huecos de escaleras y ascensores para que ninguno de los empleados se caiga. Otras recomendaciones pasan por la instalación de medidas de seguridad en las escaleras de acceso a lugares confinados o mismo a la obra, en este tipo de montajes podemos adaptar un mecanismo que nos sujete a la escalera mediante nuestro arnés para así evitar que nos desprendamos, al igual que ocurre con las líneas de vida, que son parte fundamental de la construcción si los lugares de paso en los que vamos a trabajar son complicados.

Además de estas que os hemos mencionado, es sumamente importante que todos los empleados lleven consigo sus EPI, sus equipos de protección individual, que serán los encargados de que no resulte herido mientras trabaja o, de resultarlo, no tenga consecuencias graves. Estos equipos son diferentes dependiendo del puesto que ocupemos y pueden ir desde un simple casco y un arnés a equipos completos formados incluso por el traje que debamos de usar, gafas, guantes y demás elementos, todos ellos adaptados al puesto y al empleado.

La formación es la base de toda garantía de seguridad

Todos y cada uno de los trabajadores deben ser formados correcta e individualmente para sus puestos de trabajo puesto que todos son diferentes y tienen unas especificaciones particulares que deben ser estudiadas minuciosamente para poder aplicar en ellas las medidas de seguridad oportunas. Por ello, la formación es un punto primordial para el desarrollo seguro de las funciones de trabajo y los empleados deben conocer todo lo relativo a la prevención de riesgos laborales. Un ejemplo de la importancia de este apartado la podemos observar en la educación en nuestro país y es que todos y cada uno de los ciclos formativos impartidos, independientemente de que sean de grado medio o superior, llevan un módulo en el que se estudia la prevención de riesgos y que, tras cursarlo, además del título del ciclo, nos expiden un certificado que nos acredita haber dado un total de cuarenta y cinco horas en prevención.