Cuando el peso se vuelve obsesión

En la sociedad de hoy en día en los países civilizados libramos diariamente una batalla contra el peso. Cada vez tenemos más recursos y las tiendas están abarrotadas de productos prestos para ser consumidos. Dicen que la dieta mediterránea es la más sana que hay, pero no solo no he visto que aumente su importancia, sino que cada vez veo más restaurantes de comida basura en las ciudades de nuestro país.

El otro día paseando por Albacete le dije a mi mujer la cantidad de niños con sobrepreso que se ven ahora en las escuelas y lo poco que había en los años 80. Fijaros que no me voy a décadas anteriores. Pues, aunque parezca mentira es cierto. Cuando íbamos al cole a lo mejor en la clase había una persona con sobrepreso o dos, no más.

En los niños era complicado, pues estábamos gran parte del día en la calle jugando y todas las grasas que comíamos se quemaban con tanto juego y movimiento. Lo mismo daba que merendásemos chocolate con pan, que margarina con azúcar. Salvo personas que nacían ya con predisposición a ello era complicado verlo.

En el caso de mi hermano, creo que ha sido una mezcla de todo. Desde luego que los chicos de ahora juegan bastante menos que lo que lo hacíamos nosotros, si a eso le sumas que mis padres siempre han tenido algo de tendencia a ganar peso, pues supongo que será eso, aunque en mi caso, de jovencito nunca tuve un kilo de más.

No queríamos que tomara más peso, ya que comenzaba a molestarle, no solo por los chicos de clase, también porque él quería jugar al fútbol e ir a jugar a waterpolo y no le beneficiaba en nada su condición física.

El aumento de peso en la población va en aumento y no parece tener límite

Buscamos en Albacete algún centro que le ayudara y dimos con Artestetica.com, un centro que además nos pillaba francamente cerca del domicilio y que tenía unas instalaciones modélicas. Ellos fueron los que nos recomendaron que podría ser de utilidad seguir la dieta hiperproteica, antes que usar otras medidas más drásticas.

Este tipo de dieta, era la primera que seguía mi hermano y aunque algo estricta, desde luego que ha dado resultado de forma rápida. Además, que el trato recibido en artestetica ha sido realmente personalizado y muy atento, con buenos consejos y apoyo que han hecho que bajase todos esos kilos en unos meses y encima sin miedo al temido efecto rebote.

Antes de pensar en bajar kilos, deberíamos de pensar que gasto calórico hacemos a lo largo del día y cuanta comida comemos que no necesitamos. Este es el gran problema que tenemos en nuestra sociedad donde hay de tanto y tan bueno.

Además de esta problemática, tenemos un montón de productos con azúcar, la cual provoca una adición que luego es tremendamente difícil quitarse de encima. En mi caso creo que las patatas y demás fritos también lo son, pues a mí me cuesta muchísimo quedarme sin probarlos varios días.

Total, que por una cosa o por otra, contamos con una sociedad que se ve abocada a demasiadas tentaciones a la vez que cada vez se mueve menos y prefiere, hasta en edades jóvenes, pasar más tiempo al ordenador que jugando en la calle con los amigos. Deberíamos todos reflexionar sobre esto, pero como suele decirse, hay problemas más importantes.

Esto es un error, pues la salud es el mayor tesoro que tenemos y ya sabemos que una persona sin salud no es nada. Así que ya sabes, si puedes, conciencia a todos tus amigos y familiares en la necesidad de tener una alimentación mediterránea sana y equilibrada donde comas realmente lo que necesites y no lo que tengas ganas o te muestre la bombardeante publicidad.

El futuro de nuestra salud y el de generaciones venideras está en juego si seguimos con estos comportamientos que terminan como en Estados Unidos, con un elevado tanto por ciento de la población obesa. En nuestro país no llegamos a tales extremos, pero como sigamos así sin reaccionar corremos peligro de que la plaga que es el sobrepeso y los problema de todo tipo que plantean se conviertan en algo normal que ya ni nos sorprenda.