¡Divinos y adorables mercadillos!

A vosotros no sé, pero a mí… perderme por los numerosos mercadillos que hay en mi región, y por toda España o fuera de ella cuando estoy de viaje, ¡me encanta! Y cuando llegan los buenos días, ¡ni os cuento! En breve, con la llegada de la primavera y de la Semana Santa –que es cuando parece ser más pululan por todas partes los mercadillos, al igual que lo hacen los champiñones en otoño, ¡estaré de lo más feliz y muy ocupada en visitarlos! Los mercadillos suelen ubicarse por regla general en lugares públicos o prestados por el  propio ayuntamiento de la localidad, como por ejemplo en plazas, avenidas, aparcamientos, calles, etc. Dicho esto, donde vivo, el mercadillo se monta de manera cotidiana en la rambla los lunes por la mañana, así como la feria de agosto en honor a nuestro santo patrón, la feria de abril en los jardines de la ermita durante la Semana Santa y en la plaza o calles del pueblo para los comerciantes del municipio o de fuera durante los eventos especiales y/o puntuales que se vayan a organizar. Claro está que ya me conocen todos los exponentes o feriantes y que ya he establecido con algunos de ellos bastante amistad y una relación de lo más cordial. Por ejemplo, hay un chico senegalés con el que tengo una relación más que cordial y con el cual me encanta hablar y que propone cantidad de artículos de todo tipo y objetos muy peculiares y variados. Cuando le pregunté de dónde sacaba todo ello, me contestó que en Liquistocks, una empresa online especializada en la venta de liquidaciones de stocks al por mayor que ofrece productos nuevos de primera calidad al mejor precio del mercado. Proponen una gran diversidad de artículos ya que compran y venden stocks de todo tipo procedentes de juzgados mercantiles, liquidaciones concursales, aduanas, subastas, embargos, cierres de empresas, fábricas y almacenes. Los productos son muy variados pudiendo ir desde los productos alimenticios, las prendas de vestir, los productos para el hogar, las plantas, los abalorios, etc. Además, tal y como me lo especificó mi amigo Juvénal, todos los stocks que venden son de su propiedad y se encuentran siempre listos para ser cargados de forma inmediata y puestos a la disposición de cualquier comprador que quiera ver toda la mercancía en el almacén que tienen en Alicante. Los clientes suelen ser exportadores, inversores, almacenistas, distribuidores, mayoristas, tiendas outlet, etc.

¿Por qué nos fascinan tanto los mercadillos?

Yo creo y pienso que si tanto nos fascinan los mercadillos y gozan de tal popularidad ante la gente es por la fama que tienen de que en dichos lugares se pueden encontrar auténticos chollos y porque también son sitios en los que es posible regatear. Ello se puede hacer porque los comerciantes ambulantes venden productos mucho más baratos que en los comercios tradicionales y habituales. Obviamente, todo ello se debe al hecho de que los vendedores no tienen que pagar las tasas que tienen que abonar los comerciantes tradicionales por sus negocios, puesto que las de los feriantes son casi nulas en comparación a las que pagan los citados anteriormente.  Con ello, es bien sabido que los artículos que proponen a la venta suelen ser restos de series, algunos incluso con tara o excedentes de fabricación que se han comprado directamente a los fabricantes o empresas como la citada más arriba. ¡Claro está que no por ello todo deba  ser de menor calidad! ¡En absoluto! Si son más baratos que en los comercios tradicionales es porque el margen de beneficio que aplican es menor ya que de esa forma les es posible atraer a muchos más compradores. El no tener que pagar ni gastos de luz fijos, ni agua, ni alquiler de local, aunque tengan que sufragar los gastos de una furgoneta, camión, etc., y los gastos ligados a ello, nada tiene que ver con lo que deberían gastarse si tuvieran un negocio tradicional. No obstante, hay que saber que cada vendedor debe pedir una licencia de venta al ayuntamiento o delegación o municipio en el que quiere exponer sus artículos y pagar por ello la tasa que corresponda para que se le asigne un puesto en el mercadillo solicitado. Asimismo, la gran mayoría de los ayuntamientos les obliga a contratar un seguro de responsabilidad civil, a pagar las tasas de ocupación de vía pública y de basura industrial, a estar dado de alta en el censo de Hacienda y en la Seguridad Social y estar al corriente de los pagos. Por todas esas razones me seguirá gustando siempre los mercadillos y si por casualidad estuvierais interesados en lanzaros y en comprar cualquier lote, ¡no dudéis en contactar a la empresa online Liquistocks, la cual según Juvénal, es la mejor!