Los prostíbulos regentados por la familia Galán pueden reabrir sus puertas desde hoy. El Juzgado de Instrucción Nº1 de Chiclana dicta un auto por el que pueden volver a funcionar los establecimientos.
Los inicialmente detenidos y posteriormente puestos en libertad sin fianza, entre ellos varios miembros de la familia Galán, continúan siendo imputados y el proceso sigue adelante.
La jueza instructora del caso Toscana, contra la explotación sexual de mujeres, insta a los ayuntamientos para que controlen la actividad en estos locales.