La alcaldesa de Jerez, Pilar Sánchez, finalmente tendrá que declarar ante los tribunales como imputada por rebajar el sueldo a 11 altos cargos. Uno de ello le ha demandado.
El Gobierno municipal sostiene que no puede mantener sueldos de 100.000 euros anuales a trabajadores que ya no ejercen las funciones por las que cobraban esas retribuciones.
El demandante cree que son víctimas de una caza de brujas. La alcaldesa se pronuncia, aunque asegura que aún no ha recibido la notificación.